50 aniversario Seitai Barcelona
El pasado 26 de septiembre con motivo del 50 aniversario de la actividad de Katsumi Mamine, del Seitai Barcelona y del fallecimiento de Haruchika Noguchi, se celebró un katsugen Kai en Barcelona. Un encuentro colectivo de Katsugen undo. Este evento ha sido inédito porque hacía 40 años que no sucedía, en 1983 en el Katsugen Kai de Montjuic en el que participaron 500 personas y varias personas del Seitai de Japón.
Los katsugen Kai se organizan en Japón desde hace 80 años, y contribuyeron a que la práctica de katsugen se extendiera por todo el país, y el Seitai Kyokai alcanzara los 100.000 miembros. Haruchika Noguchi reunió a 3000 personas en Tokio en un katsugen Kai. Era habitual que en los encuentros de katsugen en el dojo central del Setai Kyokai de Japón se juntaran 300 personas de distintas generaciones.
Este año la nueva directiva del Seitai Japón pretende impulsar los katsugen Kai y recuperar el antiguo espíritu del Seitai, compartir la práctica de katsugen entre varias generaciones de forma sencilla. En Yamaguchi, ciudad del tamaño de Pamplona, se celebró el pasado mes de abril un katsugen Kai en el que participaron 80 personas.
Ese hermoso encuentro de Yamaguchi, su relato y sus fotos, me impulsaron a proponer y organizar un Katsugen kai en Barcelona conjuntamente con Fundación Seitai Barcelona y Asociación Cultura Seitai. Dedicamos todo el verano a su organización, no fue nada fácil pero ha valido la pena. Hemos recibido el apoyo del Seitai Kyokai de Japón.
Un trabajo que hemos llevado a cabo durante todo el verano y que se materializó el 26 de septiembre en el barrio de Sants. Han participado 60 personas, todas ellas del entorno Seitai, pues en esta ocasión no se ha hecho publicidad. El objetivo es realizar estos katsugen Kai en Barcelona cada año y abrirlos a todo el mundo.
Me gustaría poder organizar katsugen Kai en Bilbao, Vitoria, Pamplona y otras ciudades de la zona. Necesitamos recuperar más que nunca este espacio y otra forma de acompañarnos y de comunicarnos, que nuestra cabeza recupere su posición natural en nuestra CVP, cultivar nuestra maravillosa y peculiar naturaleza olvidada. Haruchika Noguchi hace un siglo nos hizo un gran regalo que debemos preservar y compartir con toda la sociedad. Katsumi Mamine se encargó de ello durante 50 años y nosotros debemos continuar con esta labor.